Durante la visita, observaron los distintos puestos del mercado, aprendieron sobre los diferentes tipos de frutas y verduras y comprendieron la importancia de una alimentación saludable. Con gran entusiasmo, participaron en la selección y compra de productos frescos que luego utilizaron para su merienda.
Esta actividad no solo reforzó los hábitos alimenticios saludables, sino que también desarrolló habilidades sociales, fomentó la autonomía y valoró los productos locales.
La iniciativa también se alinea con la promoción de los principios de la Dieta Mediterránea, patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, que fomenta el consumo de frutas, verduras y productos de temporada de nuestra región.
Fue una mañana llena de descubrimientos, aprendizaje y momentos de convivencia que sin duda quedarán grabados en la memoria de todos.